Ideas Encontradas

El espacio donde fluyen las ideas y se contrastan

Tú No Sientes Miedo, Te Lo Han Inventado

asustada

Mucha gente suele decir que está ansiosa o angustiada por las vicisitudes de la vida que lleva, esa ansiedad y angustia no es más que el resultado de los miedos que el mundo creado por el hombre le ha infundido a la gente.

Pero conocer cuáles son los dos miedos naturales con los que nacemos nos puede ayudar a iniciar la anulación de ese proceso de atemorización en el que nos han inducido en la familia, en la escuela, en la iglesia y en el medio social.

Los dos miedos natos son el miedo a caerse y el miedo al ruido. Nada más. El primero hace referencia al riesgo de lastimarse fisicamente y, el segundo, a la perturbación emocional.

De acuerdo a las explicaciones de la ciencia, el hombre primitivo estaba en grave riesgo al caerse en el medio hostil en el que vivía ya que una situación así lo ponía en riesgo de perder su vida.

En tanto el ruido, como el de los truenos en una tormenta eléctrica, por su inexplicable origen causaba gran susto al hombre primitivo. Hoy en día el ruido asusta a cualquier bebé y, durante sus pininos, le asusta alejarse de dónde sostenerse.

A lo largo de miles de años el ser humano en convivencia colectiva tribal y luego social, a ido aprendiendo miedos como a la muerte, a la perdida de autonomía, a la soledad, a daños y perjuicios al ego, etcétera.

Los miedos aprendidos generalmente tienen como fin manipular a la persona como se apuntó antes, en el medio familiar se amenza al niño: “si no te portas bien te regalaremos a un horfanatorio”; en el medio escolar se intimida: “si no obtienes una buena calificación te ganarás un castigo”; en el medio religioso se amaga: “si no eres obediente, te irás al infierno al morir”; y en el medio social se presiona: “sino tienes éxito económico, serás un don nadie”.

En estos ámbitos citados se nos infunden, en el caso de los ejemplos, los miedos al abandono, al ridículo, a la muerte horrible y a los daños y perjuicios al ego. Lo hacen pese a que la persona puede seguir desarrollandose aunque experimente situaciones no favorables, socialemente hablando.

Las escuelas de Psicología tradicional como las vienesas han aportado varias teorías acerca del comportamiento humano y las instituciones sociales como la escuela, el gobierno y la industria y el comercio se han nutrido de este conocimento dandole una orientación que más oprime, o hace sufrir a la gente, que liberarla o hacerla sentir bien.

Por ejemplo, el comercio ha explotado el psicolanálisis de Sigmund Freud que explica que la persona es capaz de tomar decisiones en base a la “voluntad del placer”, partiendo de ello el comercio nos anima a través de la publicidad a comprar para gozar del producto o temer (angustia) al no haberlo comprado.

En tanto la doctrina psicológica de Alfred Alder habla de la “libertad de voluntad o de poder”, la que indica que la persona es capaz de tomar decisiones, de escoger su destino y no convertirse en una marioneta de su destino. Esta teoría es en la que tal vez más se apoya el reforzamiento de los sistemas democráticos en los cuales algunos slogans establecen lapidariamente: “si no votas, no te quejes”.

Otra escuela psicológica es la conductista que el ruso y fisiólogo intestinal Iván Pávlov, se puede decir con reservas, dio origen con sus experimentos encaminados al estudio del sistema digestivo más que al psicológico. Su famoso experimento de observación de un perro al que alimentaba regular e irregularmente para conocer su reacción de salivación lo llevó a concluir que había establecido en el animal un reflejo condicional. Es decir, una relación entre comida-sonido estímulo (metrónomo)-salivación: estímulo-respuesta.

Décadas más tarde el estadounidense Burrhus Frederic Skinner, psicólogo y filosófo social, desarrolló su teoría llamada conductismo radical. En esta teoría el refuerzo es un concepto fundamental y el mecanismo central en el moldeamiento y control del comportamiento. Esta teoría es aplicada abiertamente en la educación y la industria, las cuales tienen en común el enfoque hacia el entrenamiento con fines productivos.

Por su parte las instituciones religiosas basan su discurso en su doctrina “sagrada” como lo son las filosofías budista, hindú, taoista, jainista, judía, cristiana, islámica, etcétera. Ellas también le han dado un sentido a la “elección” humana y la encuadran en un marco moral que hacen del comportamiento humano virtuoso o vicioso. En el caso del judeocristianismo institucionalizado la persona inmoral merece ir al infierno.

Sin embargo el cristianismo primitivo pregonaba la salvación del alma o ente espiritual en función del conocimiento pleno de sí mismo. Al lograr tal cosa, la persona, no tiene nada que temer.

La persona pues, tiene la opción, si lo sabe, de seguir atemorizada o aprender a dejar de estarlo. Así como ella fue sometida gradual y sutilmente a aprender a sentir miedos y a reforzarlos, igual puede desaprender ese aprendizaje (sin medicamentos) y buscar ser libre de ellos. Sin embargo, hay muchas personas que tienen tan arraigados los “miedos” que creen sentir temor de ser libres.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Autores

Follow Ideas Encontradas on WordPress.com

Estadísticas del blog

  • 10,484 hits

Estadísticas del blog

  • 10,484 visitas

Autores

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Follow Ideas Encontradas on WordPress.com
A %d blogueros les gusta esto: